jueves, 20 de enero de 2011

La Autopista Eléctrica no será soterrada en ningún punto


Es sabido que nuestra postura como Plataforma es la oposición frontal a un proyecto, la Autopista Eléctrica Peñalba-Monzón-Isona, que consideramos innecesario (obviamente desde el punto de vista del bien común, que otra cosa es la "necesidad" de beneficio sin límite de Red Eléctrica de España), además de un auténtico FRAUDE DE LEY (ya que se trata simplemente de volver a reeditar la Graus-Sallente, línea anulada por sentencia del Tribunal Supremo en el 2005). Por eso, no entraremos en el juego de rebajar nuestras más que justas exigencias discutiendo si, en todo caso, al menos debería soterrarse.
No obstante, resulta terrible comprobar hasta qué punto llega la avaricia y la falta de escrúpulos de una empresa, Red Eléctrica de España, que llega al extremo de negarse a soterrar esta infraestructura (en el caso de que consigan sacarla adelante, claro está), aludiendo a razones técnicas en plena era de revolución tecnológica. Hay que aclarar, al respecto, que no está demostrado que el soterramiento disminuya el impacto de la contaminación electromagnética (algunos estudios afirman incluso lo contrario), pero está claro por las declaraciones e intenciones de REESA que eso no es algo que les preocupe en absoluto y que para ellos la salud y el futuro de los habitantes de estas comarcas (muchos de los cuales podrían acabar viviendo en plena zona de influencia de la contaminación generada por sus cables) no tiene la menor importancia ¿Pensará igual el gobierno aragonés, bajo cuyo paraguas perpetra REESA el despropósito de su Autopista Eléctrica?
En fin, todo esto es lo que puede deducirse de la noticia publicada hoy por Heraldo de Aragón, donde se informa de este extremo, haciendo una sangrante comparación con el caso de la MAT de Girona (véase: "La conexión eléctrica de Gerona a Francia se soterra pero la línea de Peñalba será aérea").
Dejando a un lado si el soterramiento minimiza o no el impacto de esta infraestructura, lo que sí está demostrado en numerosos estudios científicos (véanse las entradas en las que hemos ido hablando de este asunto) es el grave impacto para la salud de las personas de la contaminación electromagnética. Ésta afecta especialmente a los organismos en desarrollo, esto es, a niños y adolescentes, siendo causa de leucemias y otros cánceres infantiles. Esto convierte a la Autopista Eléctrica Peñalba-Monzón-Isona, que discurrirá en muchos lugares a una distancia de núcleos habitados mucho menor de la recomendada para evitar su impacto sobre la salud, en una auténtica LÍNEA ASESINA. En estas condiciones, ¿van a venir nuevos pobladores a los pueblos de la Montaña cuya población hoy por hoy es escasa y envejecida? Nos tememos mucho que no sólo no será así, sino que el pequeño repunte poblacional de algunos lugares, logrado gracias a las familias que se han trasladado a ellos para levantar negocios relacionados con el turismo rural o, simplemente, para escapar de las grandes urbes acabará perdiéndose. De esta manera, a la nómina de los pueblos sepultados bajo pantanos o abandonados por la desidia institucional de épocas pasadas se sumará ahora la de los pueblos afectados por la Peñalba-Monzón-Isona, que en pocas décadas, conforme envejezcan y desaparezcan sus últimos habitantes, acabarán igualmente despoblados en virtud de un futuro hipotecado o robado por la avaricia de REESA.
Debemos añadir a esta reflexión sobre la noticia publicada en Heraldo de Aragón, otra que surge de la lectura de su subtítulo: "La Aragón-Cazaril se descartó al aprobar el proyecto desde Cataluña, pero ahora se recupera parte del trazado".
Como decíamos ayer, todo apunta ahora, según los datos contenidos en el documento titulado Planificación y Desarrollo de las Redes de Transporte Eléctrico 2001 - 2011, a que REESA pretende reeditar en realidad la totalidad de su antiguo proyecto Aragón-Cazaril, dividiéndolo en varios proyectos (el siguiente parece que será el que denomina GRAUS-CAZARIL) para evitar despertar sospechas y concitar una oposición tan grande que pudiese llegar a dificultar sus arteros planes. Porque, claro, volver a denominar a su proyecto Aragón-Cazaril podría resultar demasiado escandaloso como para poder justificarlo con las falacias que habitualmente utiliza para justificar la "necesidad" de sus líneas.
Casualmente, nos despertamos hoy con la noticia de la prórroga de la vida de las centrales nucleares. Atando cabos, todo empieza a cuadrar. REESA se empeña en "mallar" el territorio con líneas de 400.000 voltios (que sólo sirven en realidad para transportar electricidad a grandes distancias y venderla donde dé mayores beneficios) con la excusa de reforzar su red (cuyo mantenimiento descuida en las poco rentables líneas que dan luz a los hogares, como se vio en la famosa tempestad de nieve que dejó sin luz el año pasado a gran número de catalanes). Entre sus autopistas eléctricas o MAT, plantea varias interconexiones con Francia, una de ellas, la GRAUS-CAZARIL, de la que quiere poner una primera piedra con la resucitada Graus-Sallente. ¡Y aún nos extrañamos de que le importe un bledo la salud de las poblaciones a las que afectarán sus lucrativas líneas! ¡Total por cuatro anacrónicos aldeanos!
Perdón por la terrible ironía, pero resulta difícil digerir todo este panorama cuando queda una pregunta en el aire: ¿quién se va a quedar con la indemnización de 300.000 millones de pesetas que el gobierno francés ha acabado de pagar este pasado 2010 a Red Eléctrica de España por desestimar la antigua Aragón-Cazaril? ¿Será para pagar a esos que llaman "consejeros estrella"?
Lo que ya tenemos claro es que no servirán ni para derribar las torres de la Aragón-Cazaril ni para pagar el sobrecoste de las medidas destinadas a minimizar el impacto negativo de sus cables asesinos. ¡Con lo caro que sale eso!


És ben sabut que la nostra postura com a Plataforma és l'oposició frontal a un projecte, l'Autopista Elèctrica Peñalba-Monzón-Isona, que considerem innecessari (òbviament des del punt de vista del bé comú, que una altra cosa és la "necessitat" de benefici sense límit de Red Eléctrica de España), a més d'un autèntic FRAU DE LLEI (ja que es tracta simplement de tornar a reeditar la Graus-Sallente, línia anul.lada per sentència del Tribunal Suprem el 2005). Per això, no entrarem en el joc de rebaixar les nostres més que justes exigències discutint si, en tot cas, almenys s'hauria de soterrar.
Tot i això, és terrible comprovar fins a quin punt arriba l'avarícia i la falta d'escrúpols d'una empresa, Red Eléctrica de España, que arriba a l'extrem de negar-se a soterrar aquesta infraestructura (en el cas que aconsegueixin tirar-la endavant, és clar), eludint a raons tècniques en plena era de revolució tecnològica. Cal aclarir, sobre això, que no està demostrat que el soterrament disminueixi l'impacte de la contaminació electromagnètica (alguns estudis afirmen fins i tot el contrari), però està clar per les declaracions i intencions de REESA que això no és quelcom que els preocupi en absolut i que per a ells la salut i el futur dels habitants d'aquestes comarques (molts dels quals podrien acabar vivint en plena zona d'influència de la contaminació generada pels seus cables) no té la menor importància Pensarà igual el govern aragonès, sota l'empara que REESA aixopluga el despropòsit de la seva Autopista Elèctrica?
En fi, tot això és el que pot deduir-se de la notícia publicada avui per Heraldo de Aragón, on s'informa d'aquest extrem, fent una sagnant comparació amb el cas de la MAT de Girona (vegeu: "La connexió elèctrica de Girona a França es soterra però la línia de Peñalba serà aèria").
Deixant de costat si el soterrament minimitza o no l'impacte d'aquesta infraestructura, la qual cosa sí està demostrat en nombrosos estudis científics (vegin-se les entrades en les quals hem anat parlant d'aquest assumpte) és el greu impacte per a la salut de les persones de la contaminació electromagnètica. Aquesta afecta especialment als organismes en desenvolupament, això és, a nens i adolescents, sent causa de leucèmies i altres càncers infantils. Això converteix a l'Autopista Elèctrica Peñalba-Monzón-Isona, que passarà en molts llocs a una distància de nuclis habitats molt menor de la recomanada per evitar el seu impacte sobre la salut, en una autèntica LÍNIA ASSASSINA. En aquestes condicions, vindran nous pobladors als pobles de la Muntanya, població que ara com ara és escassa i envellida? Ens temem molt que no només no serà així, sinó que el petit repunt poblacional d'alguns llocs, aconseguit gràcies a les famílies que s'hi han traslladat per aixecar negocis relacionats amb el turisme rural o, simplement, per escapar-se de les grans ciutats acabarà perdent-se. D'aquesta manera, a la nòmina dels pobles soterrats sota pantans o abandonats per la desídia institucional d'èpoques passades se sumarà ara la dels pobles afectats per la Peñalba-Monzón-Isona, que en poques dècades, conforme envelleixin i desapareguin els seus últims habitants, acabaran igualment despoblats en virtut d'un futur hipotecat o robat per l'avarícia de REESA.
Hem d'afegir a aquesta reflexió sobre la notícia publicada en Heraldo de Aragón, una altra que sorgeix de la lectura del seu subtítol: "L'Aragó-Cazaril es va descartar en aprovar el projecte des de Catalunya, però ara es recupera part del traçat".
Com dèiem ahir, tot apunta ara, segons les dades contingudes en el document titulat Planificació i Desenvolupament de les Xarxes de Transport Elèctric 2001 - 2011, al fet que REESA pretén reeditar en realitat la totalitat del seu antic projecte Aragó-Cazaril, dividint-ho en diversos projectes (el següent sembla que serà el que denomina GRAUS-CAZARIL) per evitar despertar sospites i desfermar una oposició tan gran que pogués arribar a dificultar els seus plans. Perquè, és clar, tornar a denominar al seu projecte Aragó-Cazaril podria resultar massa escandalós com per poder justificar-ho amb les fal·làcies que habitualment utilitza per justificar la "necessitat" de les seves línies.
Casualment, ens despertem avui amb la notícia de la pròrroga de la vida de les centrals nuclears. Lligant caps, tot comença a quadrar. REESA s'obstina en "mallar" el territori amb línies de 400.000 volts (que només serveixen en realitat per transportar electricitat a grans distàncies i vendre on doni més beneficis) amb l'excusa de reforçar la seva xarxa (el manteniment de la qual es inexistent en les poc rendibles línies que donen llum a les llars, com es va veure en la famosa tempestat de neu que va deixar sense llum l'any passat a gran nombre de catalans). Entre les seves autopistes elèctriques o MAT, planteja diverses interconnexions amb França, una d'elles, la GRAUS-CAZARIL, de la qual vol posar una primera pedra amb la ressuscitada Graus-Sallente. I encara ens estranyem que li importi un rave la salut de les poblacions a les quals afectaran les seves lucratives línies! ¡Total per quatre anacrònics vilatans!
Perdó per la terrible ironia, però resulta difícil pair tot aquest panorama quan queda una pregunta en l'aire: ¿qui es quedarà amb la indemnització de 300.000 milions de pessetes que el govern francès ha acabat de pagar aquest passat 2010 a Red Eléctrica de España per desestimar l'antiga Aragó-Cazaril? Serà per pagar aquests que diuen "consellers estrella"?
El que ja tenim clar és que no serviran ni per enderrocar les torres de l'Aragó-Cazaril ni per pagar el sobrecost de les mesures destinades a minimitzar l'impacte negatiu dels seus cables assassins. ¡Tan car que surt això!

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