En estos pasados días Greenpeace España exigía a través de un interesante artículo de opinión firmado por Julio Barea (véase:
http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/fuera-polticos-de-las-elctricas/blog/43959/) la salida de ex altos cargos de la administración pública de los consejos de administración de las grandes empresas del sector eléctrico, agrupadas en la patronal UNESA, una petición que, por otra parte, se enmarca en la campaña que esta organización está llevando a cabo para exigir que el medio ambiente no pague los platos rotos de la "presunta" crisis económica —mejor sería decir saqueo descarado— que estamos padeciendo (véase:
http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/el-medio-ambiente-no-debe-pagar-los-platos-ro/blog/43982/).
Obviamente, nos sumamos de manera decidida a ambas peticiones pues, como siempre hemos defendido, lo social y lo medioambiental son caras de una misma moneda y "sacrificar" el medio ambiente con la excusa de la necesidad urgente de salir de la crisis (algo que, simplemente, servirá para prolongar los efectos indeseables de esta) resulta una falacia tan inadmisible como la de la necesidad de abaratar los costes del despido y acabar con la mayor parte de los derechos de los trabajadores para conseguir que disminuyan las escandalosas cifras del paro (a las pruebas nos remitimos). O dicho de otro modo, en ambos casos, los grandes poderes económicos y financieros están aprovechando, con un cinismo nauseabundo, la coyuntura de crisis que ellos mismos han favorecido para sacar adelante lo que en realidad siempre habían deseado: un escenario en el que no existan las mínimas garantías legales para proteger lo que a todos nos pertenece e incrementar así sin el menor pudor sus siempre obscenos beneficios (haya o no haya crisis).
Desde otro punto de vista, la exigencia de que los ex altos cargos de la administración no puedan formar parte de los consejos de administración de estas empresas y de otros importantes sectores privados, muchos de ellos regulados (nos referimos principalmente a la banca, la telefonía y la construcción, que igualmente acogen a un gran número de ex altos cargos políticos) resulta imprescindible para la regeneración democrática por la que clama en estos días nuestra sociedad. En particular, ahora que tanto se habla de una imprescindible ley de transparencia, que parece no llegar nunca, habría que insistir, dada la escandalosa situación de nuestro país en este grave asunto (véase:
http://es.reuters.com/article/businessNews/idESMAE91K01C20130221), en que esta alcance no solo a la administración y los partidos políticos, sino también y de manera muy especial a los grandes
lobbys y muy en particular al de las viejas eléctricas, reunidas en UNESA, que vienen condicionando, por no decir dirigiendo, la política energética de nuestro país en lo que debería ser considerado un auténtico atentado contra la soberanía nacional. Pues si bien es cierto que el problema contra el que debemos dirigir todos nuestros esfuerzos es el de la corrupción política (que con el famoso caso Bárcenas ha emporcado incluso a nuestras más importantes instituciones), no lo es menos que esta corrupción tiene su origen en aquellos que son la fuente del dinero con el que se corrompe a nuestros políticos e instituciones. Y no hay que ser, además, muy inteligente para suponer que el objetivo último de los "donativos" de dichas empresas o la recolocación en ellas de ex altos cargos políticos es la compra de las voluntades de quienes van a ejercer importantes cargos en el gobierno y la administración, lo que, efectivamente, supone un ataque frontal a la soberanía nacional y al sistema democrático, que queda en entredicho en el momento en que votar a una determinada opción política supone en realidad votar a favor de una determinada empresa privada o
lobby, que al final, como sabemos bien quienes somos víctimas de proyectos como el de la Autopista Eléctrica Peñalba-Arnero-Isona, son los que van a determinar las decisiones políticas por encima del interés público y a mayor gloria de sus beneficios e intereses privados.
Por otra parte, cuando tratamos este grave asunto en anteriores ocasiones (véase, por ejemplo:
http://autopistaelectricano.blogspot.com.es/2011/11/los-grupos-energeticos-agencia-de.html) llegamos a la conclusión de que en él se encontraba el verdadero origen del tan cacareado "Déficit Tarifario", esa presunta deuda del Estado con las "viejas eléctricas", tan difícil de asimilar cuando su privatización se produjo a precio de saldo y cuando año tras año puede comprobarse que no dejan de aumentar de manera escandalosa sus beneficios. Por ello, aunque resulta terriblemente difícil desentrañar la estrategia utilizada para justificar dicho déficit, no hemos dudado ni por un momento en unirnos a las voces que hablan en realidad de una estafa monumental con la que dichas eléctricas lastran nuestra economía (véase por ejemplo:
http://autopistaelectricano.blogspot.com.es/2011/09/sobre-el-mercado-electrico-y-el-tan.html). Una estafa de enormes dimensiones y cuya gravedad es perfectamente equiparable a la de la burbuja inmobiliaria (de ahí que se hable ya hace tiempo de la burbuja de las eléctricas); de hecho, las cifras que se manejan para valorar el presunto "déficit tarifario" (unos 24.000 millones de euros) sitúan el problema en la misma escala que el que llevó al "rescate" de la banca española y nos llevan a pensar que su objetivo último, como antes señalábamos, sería el secuestro de la política energética de nuestro país. Solo así pueden explicarse decisiones políticas tan insensatas como las que han llevado a hundir el sector de las energías renovables, en el que España era una potencia mundial y que, sin duda, de haber recibido el apoyo que merecía, hubiera colaborado de manera decisiva a luchar contra el paro y mejorar nuestro desastroso balance energético. Al respecto, en estos días conocíamos que la CNE ha abierto dos
expedientes informativos a empresas eléctricas por su comportamiento en
el mercado (véase:
http://www.serviciosenergeticos.org/2013/02/las-empresas-electricas-bajo-sospecha.html),
lo que demuestra que incluso la institución que ha de velar por el
mercado eléctrico reconoce maniobras interesadas para inflar el
precio de la luz. Todo ello, en fin, debería llevar urgentemente a una auditoría que esclareciese cuáles son los costes reales del actual sistema energético y el balance de cuentas de las empresas que controlan el sector (véanse al respecto:
http://www.energias-renovables.com/articulo/redes-electricas-primero-democracia-y-luego-inteligencia-20130215,
http://www.energias-renovables.com/articulo/el-gobierno-nos-estafa-asegura-la-asociacion-20130218 y
http://www.energias-renovables.com/articulo/una-mirada-diferente-sobre-la-energia-20130219).
Para acabar, os recordamos que hace poco, gracias al informe elaborado por nuestros compañeros sobre la magnífica ponencia que el profesor Antonio Camacho expuso en nuestra Jornada Reivindicativa del pasado mes de octubre en Monzón y Selgua, y que precisamente llevaba por título "Autopista Eléctrica: ¿necesidad o burbuja eléctrica?" (véase:
https://docs.google.com/file/d/0B5ID6gGygl3Tcy0yb1E5dUl1dVU/edit), se demostraba taxativamente, con cifras del propio operador del sistema, que ninguna de las razones esgrimidas por Red Eléctrica de España y el Consejero de Industria del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga López, para justificar la necesidad de la Autopista Eléctrica Peñalba-Arnero-Isona era cierta. Con este informe cerrábamos por tanto el círculo (vicioso en el más amplio sentido de la palabra) que lleva desde la corrupción política a gran escala y el presunto déficit tarifario (que sangra las cuentas del Estado y de los ciudadanos) a las decisiones acerca de determinadas infraestructuras, como la citada Autopista Eléctrica, que igualmente acaban con las posibilidades de desarrollo socioeconómico de comarcas ya de por sí deprimidas y desfavorecidas, abocándolas a la destrucción de sus recursos medioambientales y a un futuro de despoblación para mayor gloria de los beneficios de las empresas del lobby energético. O dicho de otro modo: saquean nuestro dinero y saquean el territorio, ¿quedará algo por saquear en este país en un futuro? Quizá el propio futuro que ya nos están saqueando día a día.
En aquests passats dies Greenpeace Espanya exigia a través d'un
interessant article d'opinió signat per Julio Barea (vegeu:
http://www.greenpeace.org/espana/es/blog/fuera-polticos-de-las-elctricas/blog/43959/)
la sortida de ex alts càrrecs de l'administració pública dels consells
d'administració de les grans empreses del sector elèctric, agrupades en
la patronal UNESA, una petició que, d'altra banda, s'emmarca en la
campanya que aquesta organització està duent a terme per exigir que el
medi ambient no pagui els plats trencats de la "presumpta" crisi
econòmica —millor seria dir saqueig descarat— que estem patint (vegeu:
http://www.greenpeace.org/espana/es/blog/el-medio-ambiente-no-debe-pagar-los-platos-ro/blog/43982/).
Òbviament,
ens sumem de manera decidida a ambdues peticions doncs, com sempre
hem defensat, el social i el mediambiental són cares d'una mateixa
moneda i "sacrificar" el medi ambient amb l'excusa de la necessitat
urgent de sortir de la crisi (cosa que, simplement, servirà per
perllongar els efectes indesitjables d'aquesta) resulta una fal·làcia
tan inadmissible com la de la necessitat d'abaratir els costos de
l'acomiadament i acabar amb la major part dels drets dels treballadors
per aconseguir que disminueixin les escandaloses xifres de l'atur (a les
proves ens remetem). O dit d'una altra manera, en tots dos casos, els
grans poders econòmics i financers estan aprofitant, amb un cinisme nauseabund, la conjuntura de crisi que ells mateixos han afavorit per
treure endavant el que en realitat sempre havien desitjat: un escenari
en el qual no existeixin les mínimes garanties legals per protegir el
que a tots ens pertany i incrementar així sense el menor pudor els seus
sempre obscens beneficis (hi hagi o no hi hagi crisis).
Des d'un
altre punt de vista, l'exigència que els ex alts càrrecs de
l'administració no puguin formar part dels consells d'administració
d'aquestes empreses i d'altres importants sectors privats, molts d'ells
regulats (ens referim principalment a la banca, la telefonia i la
construcció, que igualment acullen a un gran nombre de ex alts càrrecs
polítics) resulta imprescindible per a la regeneració democràtica per la
qual clama en aquests dies la nostra societat. En particular, ara que
tant es parla d'una imprescindible llei de transparència, que sembla no
arribar mai, caldria insistir, a causa de l'escandalosa situació del nostre
país en aquest greu assumpte (vegeu:
http://es.reuters.com/article/businessnews/idesmae91k01c20130221), en
què aquesta abast no solament a l'administració i els partits polítics,
sinó també i de manera molt especial als grans lobbys
i molt en
particular al de les velles elèctriques, reunides en UNESA, que vénen
condicionant, per no dir dirigint, la política energètica del nostre
país en el que hauria de ser considerat un autèntic atemptat contra la
sobirania nacional. Doncs si bé és cert que el problema contra el qual
hem de dirigir tots els nostres esforços és el de la corrupció política
(que amb el famós cas Bárcenas ha embrutat fins i tot a nostres més
importants institucions), no ho és menys que aquesta corrupció té el seu
origen en aquells que són la font dels diners amb el qual es corromp
als nostres polítics i institucions. I no cal ser, a més, molt
intel·ligent per suposar que l'objectiu últim dels "donatius" d'aquestes
empreses o la recol·locació en elles de ex alts càrrecs polítics és la
compra de les voluntats d'els qui van a exercir importants càrrecs al
govern i l'administració, la qual cosa, efectivament, suposa un atac
frontal a la sobirania nacional i al sistema democràtic, que queda en
dubte en el moment en què votar a una determinada opció política suposa
en realitat votar a favor d'una determinada empresa privada o lobby
, que
al final, com sabem ben els qui som víctimes de projectes com el de
l'Autopista Elèctrica Peñalba-Arnero-Isona, són els que van a
determinar les decisions polítiques per sobre de l'interès públic i a
major glòria dels seus beneficis i interessos privats.
D'altra
banda, quan vam tractar aquest greu assumpte en anteriors ocasions (vegeu,
per exemple:
http://autopistaelectricano.blogspot.com.es/2011/11/los-grupos-energeticos-agencia-de.html)
vam arribar a la conclusió que en ell es trobava el veritable origen del
tan esbombat "Dèficit Tarifari", aquest presumpte deute de l'Estat amb
les "velles elèctriques", tan difícil d'assimilar quan la seva
privatització es va produir a preu de saldo i quan any rere any pot
comprovar-se que no deixen d'augmentar de manera escandalosa els seus
beneficis. Per això, encara que resulta terriblement difícil
desentranyar l'estratègia utilitzada per justificar aquest dèficit, no
hem dubtat ni per un moment a unir-nos a les veus que parlen en realitat
d'una estafa monumental amb la qual aquestes elèctriques llastren la
nostra economia (vegeu per exemple:
http://autopistaelectricano.blogspot.com.es/2011/09/sobre-el-mercado-electrico-y-el-tan.html).
Una estafa d'enormes dimensions i la gravetat de les quals és
perfectament equiparable a la de la bombolla immobiliària (per aquest
motiu es parli ja fa temps de la bombolla de les elèctriques); de fet,
les xifres que es manegen per valorar el presumpte "dèficit tarifari"
(uns 24.000 milions d'euros) situen el problema en la mateixa escala que
el que va portar al "rescat" de la banca espanyola i ens porten a
pensar que el seu objectiu últim, com abans assenyalàvem, seria el
segrest de la política energètica del nostre país. Solament així poden
explicar-se decisions polítiques tan insensates com les quals han portat
a enfonsar el sector de les energies renovables, en el qual Espanya era
una potència mundial i que, sens dubte, d'haver rebut el suport que
mereixia, hagués col·laborat de manera decisiva a lluitar contra l'atur i
millorar el nostre desastrós balanç energètic. Sobre aquest tema, en
aquests dies coneixíem que la CNE ha obert dos expedients informatius a
empreses elèctriques pel seu comportament al mercat (vegeu:
http://www.serviciosenergeticos.org/2013/02/las-empresas-electricas-bajo-sospecha.html), el que demostra que fins i tot la institució que ha de vetllar
pel mercat elèctric reconeix maniobres interessades per inflar el preu
de la llum. Tot això, en fi, hauria de portar urgentment a una auditoria
que esclarís quins són els costos reals de l'actual sistema energètic i
el balanç de comptes de les empreses que controlen el sector (vegin-se
sobre aquest tema: http://www.energias-renovables.com/articulo/redes-electricas-primero-democracia-y-luego-inteligencia-20130215,
http://www.energias-renovables.com/articulo/el-gobierno-nos-estafa-asegura-la-asociacion-20130218
i
http://www.energias-renovables.com/articulo/una-mirada-diferente-sobre-la-energia-20130219).
Per
acabar, us recordem que fa poc, gràcies a l'informe elaborat pels
nostres companys sobre la magnífica ponència que el professor Antonio
Camacho va exposar en la nostra Jornada Reivindicativa del passat mes
d'octubre a Montsó i Selgua, i que precisament portava per títol
"Autopista Elèctrica: necessitat o bombolla elèctrica?" (vegeu:
https://docs.google.com/file/d/0b5id6ggygl3tcy0yb1e5dul1dvu/edit), es
demostrava taxativament, amb xifres del propi operador del sistema, que
cap de les raons esgrimides per Red Eléctrica de España i el Conseller
d'Indústria del Govern d'Aragó, Arturo Aliaga López, per justificar la
necessitat de l'Autopista Elèctrica Peñalba-Arnero-Isona era certa.
Amb aquest informe tancàvem per tant el cercle (viciós en el més ampli
sentit de la paraula) que porta des de la corrupció política a gran
escala i el presumpte dèficit tarifari (que sagna els comptes de l'Estat
i dels ciutadans) a les decisions sobre determinades infraestructures,
com la citada Autopista Elèctrica, que igualment acaben amb les
possibilitats de desenvolupament socioeconòmic de comarques ja de per si
mateix deprimides i desfavorides, abocant-les a la destrucció dels seus
recursos mediambientals i a un futur de despoblació per a major glòria
dels beneficis de les empreses del lobby
energètic. O dit d'una altra
manera: saquegen els nostres diners i saquegen el territori, quedarà
alguna cosa per saquejar en aquest país en un futur? Potser el propi
futur que ja ens estan saquejant dia a dia.