miércoles, 11 de marzo de 2015

Comunicado de Ecologistas en Acción sobre las interconexiones eléctricas: la apuesta de la UE por un modelo caduco


A continuación, os ofrecemos el comunicado que ayer difundieron nuestros compañeros de Ecologistas en Acción acerca de las interconexiones eléctricas, que, como sabéis, afecta gravemente al Alto Aragón por el reciente acuerdo entre los gobiernos francés y español sobre el proyecto denominado Sabiñánigo-Marsillon (sin olvidar la permanente amenaza de la recuperación de los proyectos Peñalba-Arnero-Isona y Monzón-Cazaril —la antigua Aragón-Cazaril con su ramal de interconexión con Catalunya—, dado que el expediente del primero de ellos, a fecha de hoy sigue abierto).
En el comunicado de nuestros compañeros, como veréis, se critican las interconexiones eléctricas en su conjunto y la propia estrategia energética de la Unión Europea, con argumentos muy sólidos, que concuerdan en gran medida con los que hemos venido defendiendo en semanas previas en este blog y que deberían ser tenidos muy en cuenta en estos momentos por las repercusiones futuras que podría tener para el conjunto de la UE la Unión Energética diseñada por los señores Juncker y Cañete.
En otro orden de cosas, os comentamos que en estos días estamos trabajando con nuestros compañeros de Ecologistas en Acción para recabar información sobre el citado proyecto Sabiñánigo-Marsillon y organizar la oposición a esta grave agresión al Pirineo aragonés. Por ello, os recomendamos que nos sigáis también en nuestro grupo de Facebook, donde casi a diario publicamos las noticias que llegan a nuestras manos sobre todos estos asuntos, incluidas las que tienen que ver con la desastrosa política energética española y las graves consecuencias que está teniendo para la ciudadanía.
De manera más anecdótica, os comentamos que en estos días puede encontrarse abierta una encuesta en línea en el Diario del AltoAragón para responder a la pregunta "¿Repercutirá positivamente la línea Sabiñánigo-Marsillon en nuestra provincia?". Desde nuestro punto de vista no nos parece que sea ni remotamente concebible que una línea de las características de la que se pretende construir pueda generar ni el más mínimo beneficio para el Alto Aragón, ni siquiera mediante hipotéticas compensaciones o contraprestaciones, que solo beneficiarían a los de siempre y en modo alguno podrían en realidad compensar los graves impactos permanentes que sufrirán el territorio, el medio ambiente y los afectados directos. No obstante, consideramos adecuada (ojalá nuestra legislación la contemplase y de manera vinculante) la consulta popular ante una infraestructura de enormes costes económicos y medioambientales y nos congratulamos de que en estos momentos sean ya un 80 % los encuestados que opinan que no será positiva.
En cualquier caso ante los argumentos expuestos por nuestros compañeros de Ecologistas en Acción, creemos que la pregunta más acertada para una encuesta en estos momentos sería en realidad cómo repercutirán las interconexiones eléctricas en la Unión Europea. Nuestra respuesta, como ya expresábamos en nuestro anterior post sería que la repercusión será totalmente negativa pues pensamos que la Unión Energética que sustenta la política de interconexiones energéticas es una nueva vuelta de tuerca en pro de una política energética caduca y hecha exclusivamente a la medida de los intereses de las grandes corporaciones, lo que a la larga supondrá una pérdida de soberanía e independencia (tanto territorial como personal), un freno al desarrollo de las energías renovables y, especialmente, al autoconsumo y la generación distribuida, y, como ya ocurre ahora, pero todavía a mayor escala, un incremento de los precios de la luz, al verse abocados los ciudadanos a jugar simplemente el papel de consumidores obligados a comprar la energía al precio que imponga un mercado dominado y controlado a escala europea por el lobby energético.

INTERCONEXIONES ELÉCTRICAS: LA APUESTA DE LA UE POR UN MODELO CADUCO
Ecologistas en Acción reclama un plan de transición que priorice la sostenibilidad ambiental y económica, la independencia energética y la gestión democrática y transparente de un bien común

La estrategia energética de la Unión Europea, con la creación de un mercado único de la energía y el refuerzo de las interconexiones entre los estados, está basada en un sistema con grandes centros generadores y grandes centros consumidores. Para Ecologistas en Acción las enormes inversiones en nuevas infraestructuras de transporte, que la Comisión estima en 200.000 millones de euros, son una apuesta ruinosa en un escenario de reducción de la demanda eléctrica, de descentralización de la generación eléctrica, y en el que la apuesta no debería ser el gas que la Unión Europea no tiene.
La Comisión Europea estima en 200.000 millones de euros las inversiones necesarias durante la próxima década para llegar al 10% de capacidad de interconexión entre los estados miembros, entre líneas de transporte eléctrico de alta tensión y gasoductos. Los argumentos para incrementar las interconexiones son muy cuestionables. Las empresas y la ciudadanía no necesariamente verán reducidas sus facturas energéticas, que dependen más de una buena regulación del mercado. Se deberían tener en cuenta además los costes externos que paga la sociedad en forma de contaminación, residuos, salud, o pérdida de servicios ecosistémicos. El aumento de las interconexiones tampoco conllevará mayor penetración de las renovables, especialmente para los pequeños generadores eléctricos.
El sistema energético está cambiando. El incremento en los precios de la energía es un efecto del agotamiento progresivo de los combustibles fósiles y del incremento de la demanda mundial, liderado por países como China o India. No se va a resolver con mayores infraestructuras de transporte. El calentamiento global y la reducción de los impactos ambientales, pero también la independencia y la soberanía energéticas, exigen la puesta en marcha de un plan de transición energética. Dicho plan debería tener como objetivos la sostenibilidad ambiental, la sostenibilidad económica, la independencia energética, y la gestión democrática y transparente de un bien común como es la energía.
Para ello, debería estar basado en tres pilares: En primer lugar, una reducción importante en el consumo de energía en los países industrializados mediante la remodelación del urbanismo y el transporte. En segundo, el cierre de centrales de carbón y nucleares, la paralización de proyectos de gas, y la apuesta decidida por las energías renovables. Y, por último, la gestión democrática, transparente y distribuida de las redes, que incluiría la consideración de la energía como un derecho de acceso universal, con el objetivo de eliminar la pobreza energética que afecta a un porcentaje entre el 10% y el 15% de la población europea.
La apuesta de la Unión Europea por el mantenimiento del sistema, con limitaciones demasiado tibias en cuanto al incremento de la demanda, y el mantenimiento de una industria y un mercado en declive no es la mejor política pública. Un sistema tan complejo como es el energético, con grandes sectores en forma de monopolio natural, con necesidades de planificación estratégica y a largo plazo, decisiones políticas, e impactos sobre la salud, la economía y el medio ambiente no puede quedar en las manos del mercado libre y competitivo.
Las redes de transporte y acceso eléctrico se deben reestructurar de cara a la gestión local y distribuida, limitando los costes, reduciendo las pérdidas del sistema, y fomentando los sistemas de microrredes. Debe estudiarse la necesidad de interconexiones y nuevas redes, y realizarse sólo en caso de beneficio social real, en caso de que no existan otras alternativas. De otra forma, los costes cada vez recaerán sobre menos puntos de consumo, según alertaba hace pocos meses el Rocky Mountain Institute en su informe “The Economics of Grid Defection” . Una situación que algunos expertos en el sector han dado en llamar “La espiral de la muerte” de las megainfraestructuras basadas en el modelo energético del siglo pasado, y que no tiene en cuenta la disrupción social y tecnológica que ya están suponiendo las energías renovables, y que sin duda se incrementará en el futuro.

Más información: Rodrigo Irurzun, 657 881 619
[1] http://ec.europa.eu/energy/en/topics/infrastructure
[2] http://www.rmi.org/electricity_grid_defection

http://www.ecologistasenaccion.org

A continuació (veure més amunt), us oferim el comunicat que ahir van difondre els nostres companys d'Ecologistes en Acció sobre les interconnexions elèctriques, que, com sabeu, afecta greument a l'Alt Aragó pel recent acord entre els governs francès i espanyol sobre el projecte denominat Sabiñánigo-Marsillon (sense oblidar la permanent amenaça de la recuperació dels projectes Peñalba-Arnero-Isona i Montsó-Cazaril —l'antiga Aragón-Cazaril amb el seu branc d'interconnexió amb Catalunya—, atès que l'expedient del primer d'ells, a data d'avui segueix obert).
En el comunicat dels nostres companys, com veureu, es critiquen les interconnexions elèctriques en el seu conjunt i la pròpia estratègia energètica de la Unió Europea, amb arguments molt sòlids, que concorden en gran manera amb els que hem vingut defensant en setmanes prèvies en aquest blog i que haurien de ser tinguts molt en compte en aquests moments per les repercussions futures que podria tenir per al conjunt de la UE la Unió Energètica dissenyada pels senyors Juncker i Cañete.
En un altre ordre de coses, us comentem que en aquests dies estem treballant amb els nostres companys d'Ecologistes en Acció per recaptar informació sobre el citat projecte Sabiñánigo-Marsillon i organitzar l'oposició a aquesta greu agressió al Pirineu aragonès. Per això, us recomanem que ens seguiu també en el nostre grup de Facebook, on gairebé diàriament publiquem les notícies que arriben a les nostres mans sobre tots aquests assumptes, incloses les que tenen a veure amb la desastrosa política energètica espanyola i les greus conseqüències que està tenint per a la ciutadania.
De manera més anecdòtica, us comentem que en aquests dies pot trobar-se oberta una enquesta en línia en el
Diario del AltoAragón per respondre a la pregunta "Repercutirà positivament la línia Sabiñánigo-Marsillon a la nostra província?". Des del nostre punt de vista no ens sembla que sigui ni remotament concebible que una línia de les característiques de la que es pretén construir pugui generar ni el més mínim benefici per a l'Alt Aragó, ni tan sols mitjançant hipotètiques compensacions o contraprestacions, que solament beneficiarien als de sempre i de cap manera podrien en realitat compensar els greus impactes permanents que sofriran el territori, el medi ambient i els afectats directes. No obstant això, considerem adequada (tant de bo nostra legislació la contemplés i de manera vinculant) la consulta popular davant una infraestructura d'enormes costos econòmics i mediambientals i ens congratulem que en aquests moments siguin ja un 80 % els enquestats que opinen que no serà positiva.
En qualsevol cas davant els arguments exposats pels nostres companys d'Ecologistes en Acció, creiem que la pregunta més encertada per a una enquesta en aquests moments seria en realitat com repercutiran les interconnexions elèctriques en la Unió Europea. La nostra resposta, com ja expressàvem en el nostre anterior post seria que la repercussió serà totalment negativa doncs pensem que la Unió Energètica que sustenta la política d'interconnexions energètiques és una nova volta de rosca en pro d'una política energètica caduca i feta exclusivament a la mesura dels interessos de les grans corporacions, el que a la llarga suposarà una pèrdua de sobirania i independència (tant territorial com a personal), un fre al desenvolupament de les energies renovables i, especialment, a l'autoconsum i la generació distribuïda, i, com ja ocorre ara, però encara a major escala, un increment dels preus de la llum, en veure's abocats els ciutadans a jugar simplement el paper de consumidors obligats a comprar l'energia al preu que imposi un mercat dominat i controlat a escala europea pel
lobby energètic.

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