. No es mucho lo que ha trascendido de esa
reunión y los datos que se han hecho públicos resultan escasos para
hacerse una idea exacta de la situación en la que se encuentran los
proyectos de interconexión, razón por la que, muy probablemente, Unidos Podemos ha pedido a
la Ministra Teresa Rivera que explique su postura sobre las
interconexiones en el Congreso de los Diputados (véanse:
).
Pero, si
acudimos a los comunicados oficiales y a las noticias publicadas en
prensa, cuyos enlaces os dejamos al pie de este post, parece que lo acordado en
la cumbre de Lisboa sería, en resumen:
Por
nuestra parte, incorporando estos nuevos datos a la nota de prensa que
emitimos con motivo de esta cumbre y que recientemente ha publicado
),
hemos elaborado una nueva nota actualizada en la que exponemos los motivos por los
que nos oponemos a todos y cada uno de los proyectos de interconexión
nombrados anteriormente. Consideramos importante su difusión pues refuta los datos que manejan los medios, tomados de manera acrítica y un tanto confusa de los promotores de las interconexiones:
MITOS Y MENTIRAS DE LAS INTERCONEXIONES ENERGÉTICAS
Fake News o la
manipulación de la opinión pública
El Comisario
europeo Arias Cañete y los gobiernos español y francés quieren
imponer múltiples interconexiones transpirenaicas (además de con Portugal y con
Marruecos). Se trataría, al menos, de 5 nuevas autopistas eléctricas
o líneas eléctricas de Muy Alta Tensión (400 kV) y de 2 nuevos gasoductos:
1. Gatika
(Bizkaia)-Cubnezais (Gironde), a través de un mega cable eléctrico
submarino por el Golfo de Bizkaia (650 km, 2.000 MW y 1.900 millones de euros —M€—);
2. Caballera / Sabiñánigo
(Aragón)-Os-Marsillon (Pyrénées-Atlantiques) (350 km, 2.000 MW y desde 1.200
M€);
3. Pamplona
(Navarra)-Cantegrit (Landes) (200 km, 2.000 MW y desde 900 M€);
4. Beariz-Fontefría (Galicia)-Vila Fria-Vila do Conde-Recarei (Portugal) (90 km, 2.000 MW y desde 200 M€);
5. un tercer cable submarino con Marruecos
(30 km, 450 MW y desde 300 M€);
6. un tercer gasoducto con Francia: el MidCat/STEP, paralizado
(de momento) por iniciativa francesa desde la Cumbre de Lisboa-27 julio 2018 (225
km, 12 bcm, o 12.000 millones de metros cúbicos, y desde 3.000 M€), y
7. un tercer gasoducto con Portugal (376 km,
142 GWh/diario o 5 bcm anuales y desde 600 M€).
Todos estos proyectos resultan tan
innecesarios como nocivos y ruinosos, y apuestan por un modelo energético
caduco a beneficio único del oligopolio energético. Sin embargo, los
promotores de las 5 autopistas eléctricas o MAT, que sumarían 8.450 MW —más
del doble de la capacidad actual de interconexión—, defienden su necesidad difundiendo
sin ningún pudor mitos que son escandalosamente engañosos y deshonestos.
Veamos con detalle qué afirman los citados promotores y, por contra, la
realidad que tratan de falsear:
1. Las
interconexiones eléctricas mejorarían la garantía de suministro: FALSO. España tiene ya una enorme
sobrecapacidad de generación eléctrica, que excede en 2,4 veces el pico de la
demanda. Por tanto, no hace falta aumentar la capacidad de interconexión.
2. Acabarían
con la “isla energética” ibérica: FALSO. No existe tal "isla energética". De hecho, la
capacidad de interconexión (NTC
de importación) de España aumentó en 2017 a 7.100 MW (con Francia: 3.500 MW, con
Portugal: 3.000 MW — o 15%, más allá del objetivo del 10%— y con Marruecos: 600
MW), lo que supone el 7,1% de la potencia instalada o el 17,1% de la demanda
máxima. ¡Mucho más allá, por tanto, del supuesto objetivo de interconexión
del 10% para 2020!
3. Remediarían la saturación actual de la red de interconexión
Francia-España: FALSO. En realidad, la congestión, entre 2014 y
2017, era de media del 52% en el sentido Francia-España y de solo el 12% en el sentido España-Francia. Resulta,
por tanto, que la
capacidad de interconexión actual es más que suficiente en ambos sentidos y que
queda mucho margen de uso especialmente para exportar a Francia.
4. Aportarían
beneficios económicos para el sistema eléctrico de intercambios comerciales: SÍ, pero solo para el oligopolio español (las tres mayores empresas eléctricas
copan entre el 80% y 90% del mercado eléctrico), que importa masivamente desde
Francia (el 75% del tiempo en
2017) electricidad nuclear barata (5-7 c€/kWh) — hasta 16.400 GWh en 2017, o el 23,5% del consumo
residencial— para revenderla mucho más cara a los consumidores
en España.
5. Bajarían
los precios y facturas de los consumidores: FALSO, como lo demuestra el hecho de
que, a pesar del fuerte aumento de las importaciones (+154% desde 2014), el
precio para el consumidor español no ha dejado de aumentar (+38% desde 2015) a
25 c€/kWh, siendo el 4º más caro de la UE. Incluso el reciente informe de la
Comisión de Expertos de la Transición Energética, estudio encargado por el
Ministerio de Energía, indica que las nuevas interconexiones probablemente
aumentarían los precios para los consumidores españoles entre un 5 y un 6%.
6. Aumentarían
la integración de energías renovables: FALSO. Las exportaciones españolas a Francia siguen siendo
marginales (de solo 2.800 GWh en 2017, un mero 3,3% del total de
renovables generadas). Además, la propia ENTSOE
(Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad) prevé que el cable será infrautilizado puesto que
solo podrá exportar desde España, al máximo, 1.000 GWh de electricidad de
origen renovable.
No se han valorado, además, las graves afecciones y
costes sociales y medioambientales de estos megaproyectos: los generados por sus obras, la alteración de los
frágiles y protegidos ecosistemas del Prepirineo, el Pirineo y el Golfo de
Bizkaia que atravesarían y la permanente contaminación electromagnética —mayor
aún al nivel del suelo con líneas soterradas—, que pondría en peligro la salud pública
con graves dolencias (leucemia, cáncer, migrañas, problemas de fertilidad,
problemas de sueño, alergias...). Por eso, cada uno de estos Grandes Proyectos Inútiles e Impuestos
(GPII) genera un amplio rechazo
social tanto en Galicia y el vecino Portugal ,
como en Euskadi y el País Vasco francés ,
el Alto Aragón y el Pallars
y Girona .
Por
añadidura, los proyectos de interconexión eléctrica transpirenaicos implican la
reedición de un gran número de proyectos de autopistas eléctricas (400 kV) y de
repotenciaciones de Líneas de Alta Tensión (220 kV) dentro de España, que Red
Eléctrica de España (REE) pretendió llevar a cabo hace ahora alrededor de una
década, con justificaciones que se han demostrado falaces, y que ahora quiere
recuperar con la excusa de reforzar las citadas interconexiones. Entre estas
tendríamos:
1.
En Aragón
y Catalunya: el antiguo proyecto de Autopista Eléctrica
Peñalba-Arnero-Isona (parte de la antigua Aragón-Cazaril) y la repotenciación
de las líneas de alta tensión entre La Pobla de Segur (Lleida) y
Foradada del Toscar, Escalona y Sabiñánigo (Huesca).
2.
En Euskadi
y Navarra: el antiguo proyecto de Autopista Eléctrica Güeñes (Bizkaia)-Itsaso
(Gipuzkoa) y el antiguo proyecto de Autopista Eléctrica Muruarte (Navarra)-Itsaso
(Gipuzkoa).
De esta
manera, REE retoma su antigua y nefasta política del "mallado" de
la red española de 400 kV pese a que, según un informe del estadounidense
Electric Power Research Institute del año 2010, esta empresa, que monopoliza el
transporte eléctrico en España, ya había sobredimensionado entonces en un 198 %
la citada red de 400 kV.
En definitiva, las
nuevas autopistas eléctricas o MAT y la conexión gasística entre España y sus
vecinos son megaproyectos inútiles e
impuestos absolutamente innecesarios para el bien público. Suponen, por
tanto, un auténtico despropósito por su
enorme impacto medioambiental y social y un inaceptable despilfarro de dinero público europeo por un importe
total superior a 8.000 M€ (para REE representarían 3.000 M€, o dos tercios
de su plan de inversiones a medio plazo, que, sin duda, acabarán pagando los
consumidores). Además, la apuesta por un sistema eléctrico
hipercentralizado (un modelo caduco y que se ha demostrado nefasto para los
consumidores e incluso para el Estado) convertirá
probablemente a estos megaproyectos en futuros "Castor". Por añadidura, estos proyectos, útiles tan solo para aumentar aún más la
importación de electricidad nuclear a España y que, contrariamente a las pretensiones de quienes los defienden,
aumentarían las emisiones de CO2, suponen ir doblemente a contracorriente de la imprescindible transición energética. Para esta, muy al contrario de lo que pretenden
los gobiernos español y francés y el Comisario Arias Cañete, se debería
apostar decididamente por la generación limpia y renovable, por redes de
distribución local, por el autoconsumo, por el ahorro energético y por la gestión
de la demanda.
Por
estas razones, la Red de Apoyo Mutuo
en Respuesta a los Megaproyectos Energéticos
viene exigiendo a las autoridades estatales y europeas una moratoria sobre todos los
proyectos de interconexión eléctrica y gasística; una auditoría independiente sobre los actuales proyectos de
interconexión y de las verdaderas
necesidades de interconexión
(calculadas a partir de la demanda y no de la potencia instalada e incluyendo
el potencial de gestión de la demanda eléctrica y la influencia sobre las
energías renovables), y estudios
independientes de coste / beneficio y de viabilidad de cada proyecto.
Estamos convencidos de que estos
estudios demostrarían la falta de necesidad y la inconveniencia de llevar a
cabo este despropósito que tan solo beneficia una vez más al oligopolio
energético y tendría desastrosas consecuencias para la transición energética y
el desarrollo sostenible de los territorios afectados.
RED de Apoyo Mutuo en Respuesta a los Megaproyectos
Energéticos
http://autopistaelectricano.blogspot.com.es